Carlos Amorales crea un paraíso que incluye al mal

El artista visual exhibe tres instalaciones en la galería Kurimanzutto, en las que da vida a seres híbridos surgidos del dibujo hecho a mano y la inteligencia artificial

Amorales presenta la exposición “Anteparaíso”, con la que regresa después de 10 años a la galería Kurimanzutto.
Amorales presenta la exposición “Anteparaíso”, con la que regresa después de 10 años a la galería Kurimanzutto de la Ciudad de México.Héctor López

“Es una especie de paraíso contaminado, un paraíso que incluye al mal”. Así define el artista visual mexicano Carlos Amorales (1970) el mundo imaginario que recrea en la exposición Anteparaíso, con la que regresa después de 10 años a la galería Kurimanzutto.

Hurgando en las fronteras entre la imaginación y la tecnología, quien estudió en dos academias de Ámsterdam, de 1992 a 1997, da vida a un universo poblado de seres que son una mezcla de humanos, plantas y extraterrestres.

En la muestra, integrada por tres instalaciones, convergen figuras generadas mediante inteligencia artificial, dibujos a mano y animaciones.

Lo resumo como un contraste entre dibujar con crayones, que es algo más de niños, y mezclarlo con la inteligencia artificial (IA). Me gusta proponer esta tensión. Creo que, con esta hibridez, las piezas se transforman, se vuelven otra cosa. La IA produce una automatización; y lo que uno hace a mano es diferente, porque incluye sensibilidad”, afirma en entrevista.

La exposición comienza con la instalación Anteparaíso, inspirada en la obra de ciencia ficción La guerra de los mundos (1898), de H. G. Wells. Escrita durante el auge de la expansión imperial europea, la novela invierte la lógica de la conquista colonial al imaginar que Gran Bretaña sufre una invasión de marcianos.

El título de la muestra, que se exhibirá hasta el 16 de diciembre, retoma el poemario “Anteparaíso” (1982), del chileno Raúl Zurita.
El título de la muestra, que se exhibirá hasta el 16 de diciembre, retoma el poemario “Anteparaíso” (1982), del chileno Raúl Zurita.Héctor López

Amorales retoma y adapta esta premisa mediante una serie de 200 dibujos, creados a partir de la técnica “frottage”, que representan el encuentro entre dos especies, explica.

Este mundo colorido está habitado por criaturas híbridas que parecen agricultores y seres extraterrestres que los dominan y explotan; pero no todo es opresión, también se reúnen, danzan, celebran y copulan entre sí, dando lugar a nuevas formas de vida.

Me interesaba revisar cómo, a lo largo de la historia, las culturas que tienen un desarrollo tecnológico más grande avasallan o conquistan a las otras. Es el caso de África y América. Empiezan con el descubrimiento del barco de vapor a meterse en los ríos y con los cañones a matar de lejos.

Es algo que sigue ocurriendo, no pertenece al pasado. Ahora tenemos un desarrollo tecnológico muy grande, hay sitios como Silicon Valley. Y los países que estamos alrededor consumiendo esos productos. Ese es el trasfondo de las piezas”, agrega.

ThisPersonDoesNotExist es la segunda serie que reúne 25 retratos, rostros ficticios que rodea al espectador. Su título hace referencia al sitio web This Person Does Not Exist, que utiliza inteligencia artificial para generar retratos fotorrealistas de personas que nunca han existido.

Frente a este proceso automatizado de producción de imágenes, los personajes de Amorales son enteramente producto de su imaginación, con personalidades distintas, y están dibujados a mano con crayones cuadrados.

Hicimos un ciclorama, una arquitectura que te permite como espectador estar en medio de los dibujos y ver los rostros; pero, a la vez, todos te vigilan. Es la vigilancia, la opresión, pero también la libertad. El roce de estos mundos está sugerido en la exposición”, añade.

Quien ha realizado residencias artísticas en Francia y en Estados Unidos destaca que como creador siempre le han interesado los nuevos medios. “Empecé a incorporar lo digital desde finales de los años 90, trabajando con programas como Ilustrator y PhotoShop. Hice varias animaciones digitales desde hace 20 años.

Ahora se ha acelerado mucho. Pero no lo he hecho como programador, sino desde un punto de vista existencial: cómo nos afecta como sociedad y como personas, cómo nos adentramos al espacio virtual, cómo existimos en las redes sociales, cómo nos transformamos y cómo nos mostramos”, indica.

Reproducir
Imágenes de “ThisPersonDoesNotExist”, la segunda serie que reúne 25 retratos.

El título de la muestra, que se exhibirá hasta el 16 de diciembre, retoma el poemario Anteparaíso (1982), del chileno Raúl Zurita.

Zurita siempre me ha interesado. Sale en forma escabrosa en ‘Estrella distante’ de Roberto Bolaño. Fui a Chile y lo entrevisté. Me ha hecho entender la verdadera fuerza de un poeta. Cruza la poesía con arte conceptual, la lleva a otro nivel. Es un homenaje a él”, concluye Amorales.