“Nuestra muerte escondida”: cuando el horror cotidiano viste de realidad
Descubre cómo Uriel Reyes, creador de Relatos de la Noche, transforma la violencia diaria y el miedo en literatura con 'Nuestra muerte escondida'.

El verdadero horror no aguarda bajo la cama ni en el armario; respira al cruzar la puerta de la calle. En Nuestra muerte escondida, el nuevo libro de Uriel Reyes, creador del pódcast Relatos de la Noche, lo sobrenatural es el velo que disfraza la violencia, el desamparo y el duelo cotidiano.
A través de esta colección de relatos, Reyes convoca una atmósfera inquietante para desenterrar los miedos sepultados en el subconsciente, enfrentando al lector con una disyuntiva constante: ¿es más aterrador habitar una pesadilla o despertar a la crudeza de la realidad? Esa zozobra encarna en «Ojos muertos y serenos», uno de los cuentos que integran el volumen, donde su protagonista ve el fuego llamarlo mientras teme «sobrevivir a esa noche y amanecer en un mundo donde a nadie le importe».

Publicada bajo el sello Suma de Penguin Random House, esta obra consolida la madurez narrativa del autor tijuanense. Al preservar la cadencia de la tradición oral, el libro se distancia de la fórmula del susto fácil para erigirse como un testimonio de época:
En este libro van a encontrar pobreza, violencia, crimen organizado y el terror a perder el hogar, miedos muy comunes en el México actual (...) A través del terror se puede representar el tiempo en el que te toca vivir».

Esa tensión cobra vida en otro de los relatos, «Madame Claudine», donde un niño asume el destino familiar tras perder su casa, enfrentando el desahucio a la par de fuerzas oscuras. Lejos de operar como un artificio fantástico, el horror funciona como una radiografía de las fracturas sociales:
Históricamente, el horror ha sido menospreciado, pero siempre ha funcionado como un vehículo para representar los problemas de una sociedad en un momento histórico específico».
Esa presencia ineludible se extiende hasta el título mismo de la obra, que dialoga con clásicos como Macario. Para Reyes, la sombra de la finitud opera como un personaje omnipresente que marca la pauta de cada página:

Lo que está permanentemente en todos los cuentos acechando, observando desde un rincón, es la muerte en sus diferentes formas. Tal vez a través de la violencia de un protagonista, tal vez a través de la persecución de brujas o seres mitológicos».
Nuestra muerte escondida utiliza ese vínculo singular que la cultura mexicana mantiene con la finitud no para evadir la realidad, sino para obligar al lector a mirar de frente los fantasmas que habitan a plena luz del día.