Murió Jorge Angulo Villaseñor, arqueólogo que dejó huella en la historia de México
Jorge Angulo Villaseñor murió a los 101 años. Conoce quién fue el arqueólogo mexicano, dónde trabajó y cuáles fueron sus aportaciones al INAH.

Jorge Angulo Villaseñor, reconocido arqueólogo mexicano que dedicó gran parte de su vida al estudio de las culturas mesoamericanas, murió el lunes 2 de noviembre a los 101 años. Su fallecimiento fue dado a conocer por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), institución en la que desarrolló una importante trayectoria.
A lo largo de varias décadas, el investigador participó en proyectos relacionados con la historia de México, especialmente en la exploración de zonas arqueológicas y la conservación de espacios que actualmente permiten conocer más sobre las civilizaciones antiguas.
Su trabajo no solamente estuvo relacionado con las excavaciones y los descubrimientos arqueológicos, también tuvo una participación importante en la creación de espacios culturales y en proyectos que ayudaron a acercar la historia a más personas.
¿Quién fue Jorge Angulo Villaseñor?
Originario de la Ciudad de México, Jorge Angulo Villaseñor nació en 1925 y desde joven mostró interés por conocer el pasado de las civilizaciones que habitaron el territorio mexicano.
Su formación académica comenzó en la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), que en aquella época se encontraba en el Centro Histórico de la Ciudad de México, dentro del edificio que actualmente ocupa el Museo Nacional de las Culturas del Mundo.
Durante sus años como estudiante tuvo la oportunidad de aprender de reconocidos investigadores, entre ellos Alfonso Caso y Miguel Covarrubias, quienes participaron en la fundación del INAH.
Con el paso del tiempo, Angulo Villaseñor se convirtió en un investigador con amplios conocimientos sobre las culturas mesoamericanas, además de desarrollar habilidades artísticas que también aprovechó durante su carrera.
¿Qué hizo Jorge Angulo Villaseñor durante su carrera?
Una de las principales características de su trayectoria fue la participación en investigaciones realizadas en diferentes regiones de México, donde contribuyó al estudio de las antiguas civilizaciones.
Entre los lugares en los que trabajó se encuentran Teotihuacán, en el Estado de México, así como Tlatelolco y el Templo Mayor, en la Ciudad de México.
También realizó investigaciones en Chalcatzingo, Xochicalco y Teopanzolco, ubicados en Morelos, además de Tepeapulco y La Nopalera, en Hidalgo, y Monte Albán, en Oaxaca.

Su experiencia incluso lo llevó hasta Palenque, Chiapas, donde colaboró con el arqueólogo Alberto Ruz Lhuillier, conocido por sus investigaciones sobre la cultura maya.
Sin embargo, sus conocimientos no se limitaron a la arqueología. Jorge Angulo Villaseñor también destacó como escultor, una habilidad que le permitió participar en un proyecto relacionado con una de las tumbas más conocidas de la civilización maya.
El investigador fue responsable de moldear los relieves de los muros de la réplica de la tumba de K'inich Janaab' Pakal, que se encuentra en el Museo Nacional de Antropología, inaugurado en 1964.
Jorge Angulo Villaseñor y su participación en la creación de museos
Otro de los momentos importantes de su carrera ocurrió durante la década de los 70, cuando recibió una encomienda de Guillermo Bonfil Batalla, quien entonces se encontraba al frente del INAH.
El proyecto consistía en establecer el Centro Regional Morelos-Guerrero, institución que actualmente se conoce como Centro INAH Morelos.
Además, participó en la fundación del Museo Regional Cuauhnáhuac, ubicado en Cuernavaca, que hoy lleva el nombre de Museo Regional de los Pueblos de Morelos.
Para que este último espacio pudiera abrir sus puertas, el arqueólogo realizó importantes trabajos de exploración y recuperación de restos arqueológicos en el edificio conocido como Palacio de Cortés.
Gracias a estas labores, el museo comenzó a recibir visitantes en 1974, convirtiéndose en un espacio dedicado a compartir la historia y el patrimonio de la región.
Ese mismo año, el 4 de julio, Angulo Villaseñor fue nombrado primer director del Centro Regional Morelos-Guerrero, un cargo que marcó otra etapa de su trayectoria dentro del INAH.
El legado de Jorge Angulo Villaseñor en la arqueología mexicana
Más allá de sus investigaciones y su participación en la creación de instituciones culturales, el arqueólogo también dejó una huella en las generaciones que comenzaron a estudiar esta disciplina.
A pesar de que no se desempeñó formalmente como profesor, sus publicaciones y conocimientos fueron utilizados por estudiantes e investigadores interesados en conocer más sobre las culturas antiguas de México.
Una de sus obras más conocidas fue Teotihuacan. Un autorretrato cultural, publicada en 1964, que llegó a convertirse en una lectura obligada para estudiantes de la Escuela Nacional de Antropología e Historia durante las décadas de los 80 y 90.