Santiago Yahuarcani lleva la memoria indígena de la Amazonia al Museo del Chopo
La exposición El principio del conocimiento reúne casi 40 obras que exploran los mitos originarios, la memoria del genocidio indígena y las amenazas que enfrenta hoy la Amazonia.

Chamanes, deidades, mitos originarios y la violencia en contra del mundo indígena son algunos de los temas que aborda el artista Santiago Yahuarcani (Perú, 1960), quien exhibe por primera vez en México una muestra de su obra con la exposición El principio del conocimiento, en el Museo Universitario del Chopo.
La muestra, que reúne casi 40 obras —una de las cuales fue presentada en la Bienal de Venecia de 2024—incluye la visión del artista sobre la Amazonia, cerca de la triple frontera entre Perú, Brasil y Colombia.
“Lo que hace Santiago en su obra es convertir materiales vivos en arte, porque tanto la superficie de la pintura como los tintes nacen a partir de los frutos y es una manera de hacer hablar el territorio”, detalló Miguel A. López, curador de la muestra.
Lo que hace Santiago en su obra es convertir materiales vivos en arte, porque tanto la superficie de la pintura como los tintes nacen a partir de los frutos y es una manera de hacer hablar el territorio”, detalló Miguel A. López, curador de la muestra.
Su obra, abundó, parte del deseo de capturar visualmente las historias que su madre y su abuelo Gregorio le contaban. “El abuelo de Santiago es sobreviviente del genocidio de Putumayo, entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, que provocó que miles de indígenas de muchas naciones fueran esclavizadas para extraer caucho de los árboles”, recordó el curador.
Pese a todo, el abuelo del artista sobrevivió y se desplazó al norte de Perú, para contarle a su nieto aquel río de violencia histórica que él ha documentado, como se presenta en la exhibición.

Las obras de Santiago, abundó Miguel A. López, son preguntas que el artista se hace, como el origen de los mitos, aunque en otras también recupera el sonido de las palabras originarias.
En entrevista, el artista habló sobre la actual devastación del Amazonas, un tema que comenzó a retratar en los últimos cinco años.
“Hasta hace 10 años la Amazonia se veía muy bien, pero empezó la migración, la extracción de madera, la búsqueda del oro, los robos y el narcotráfico… esos cambios los he tratado de plasmar, porque nosotros pensábamos que este lugar siempre sería un paraíso, pero estamos con el temor ante la llegada de la modernidad, por ejemplo, de la fibra óptica”, lamentó.
Por último, habló sobre el material que utiliza como lienzo. “Se llama yanchama (textil), es un árbol del que sacamos la corteza y lo que queda es una fibra blanca que golpeamos con el lomo del machete.
“Es un proceso que tarda al menos dos días, hasta que queda una tela. Se lava con jabón, exprimes la tela, la pones al sol y está lista para hacer la pintura”, describió.
Y aunque reconoció que quiso trabajar con un lienzo comercial, no logró hacerlo. “Lo siento raro y no me gusta porque es muy liso y estoy acostumbrado a este material más rugoso”, concluyó.