Cutzamala llega a 95% de almacenamiento; van 20 semanas de recuperación
La Presa El Bosque cuenta con 99 por ciento de almacenamiento, la Presa Valle de Bravo 96.6 por ciento y la Presa Villa Victoria 87.6 por ciento.

El Sistema Cutzamala ligó su semana número 20 de recuperación, desde que iniciaron las lluvias el 4 de junio en la región, para un total acumulado de 743.89 millones de metros cúbicos de agua, equivalente al 95.12 por ciento de llenado, muy cerca del 97.15 por ciento, que es el récord histórico para estas fechas.

De acuerdo con datos del Organismo de Cuenca Aguas del Valle de México (OCAVM), la Presa El Bosque cuenta con 99 por ciento de almacenamiento, la Presa Valle de Bravo 96.6 por ciento y la Presa Villa Victoria 87.6 por ciento.
En lo que va de la temporada de lluvias, el Sistema Cutzamala ha recuperado 218.2 millones de metros cúbicos de agua.
Con las cifras disponibles, el Sistema Cutzamala está bombeando actualmente poco más de 14 mil metros cúbicos de agua por segundo a la Ciudad de México y el Estado de México.
¿Qué es el Sistema Cutzamala?
El Sistema Cutzamala es una de las principales fuentes de agua para millones de habitantes de la Ciudad de México y el Estado de México. Se trata de una enorme red de presas, tuberías, canales y estaciones de bombeo que todos los días trabajan para llevar agua hasta los hogares.
El agua que sale de muchas llaves de la capital no viene precisamente de algún lugar cercano, una parte recorre decenas de kilómetros desde distintas presas ubicadas en Michoacán y el Estado de México, antes de llegar a las colonias donde se utiliza para bañarse, lavar los trastes, cocinar o realizar las tareas de todos los días.
El Cutzamala está integrado por siete presas, aunque las tres más conocidas son Valle de Bravo, Villa Victoria y El Bosque, cuyos niveles de almacenamiento son fundamentales para conocer cuánta agua hay disponible.
Llevar esa agua hasta el Valle de México no es sencillo, para lograrlo se necesita una gigantesca infraestructura que incluye seis plantas de bombeo, capaces de impulsar el líquido a través de las montañas y superar un desnivel de más de mil metros.
En el camino, el agua también pasa por instalaciones donde recibe tratamiento para hacerla potable, antes de continuar su recorrido hacia los puntos desde donde se distribuye a la población.