El calor causó tres millones de muertos en el mundo entre 2016 y 2023
En 2023, un récord de 710 mil decesos se asoció al calor, más que los muertos por malaria o VIH, según el estudio

El calor causó tres millones de muertos entre 2016 y 2023, afirmó un estudio de referencia que reclama declarar el cambio climático una "emergencia sanitaria mundial" y convertirlo en la prioridad de los gobiernos.
Publicado por la revista médica británica The Lancet antes de la COP31 de noviembre, esta décima edición del informe asocia a 146 investigadores de 30 países para evaluar las consecuencias del cambio climático en la salud de la población mundial.
Los efectos perjudiciales del cambio climático sobre la salud avanzan más rápido que la respuesta mundial a esos efectos" y "se aceleran incluso", estimó Marina Romanello, directora ejecutiva del Lancet Countdown, al presentar el informe.
"Por eso pedimos que el cambio climático sea reconocido como una emergencia sanitaria mundial", agregó Romanello.
Según ella, esto permitiría a los Estados crear un dispositivo de intervención de emergencia como el que puso en marcha la Organización Mundial de la Salud en caso de pandemia.
"No para reaccionar a una sucesión de emergencias, sino para implementar una respuesta coherente a largo plazo", explicó la directora ejecutiva sobre esta iniciativa.
Un récord de 710 mil muertes en 2023
El informe se centra en el período desde 2016, cuando entró en vigor el Acuerdo de París, que buscaba limitar el calentamiento global a 1.5 grados Celsius respecto a la era preindustrial, y 2023, el último año con datos completos.
En ese tiempo, el cambio climático ha causado cerca de 3 millones de muertes relacionadas con el calor en el mundo, según el estudio.
Solo en 2023, un récord de 710 mil decesos pueden asociarse al calor, lo que supera el número de muertos por malaria o VIH. Más de dos tercios de ellos son atribuibles al cambio climático de origen humano, según el estudio.
Para calcular esta cifra, los investigadores calculan la diferencia entre los decesos por calor recopilados por los Estados y los que se habrían producido en un escenario estimado de "ausencia de cambio climático", precisó el profesor Ollie Jay, de la Universidad de Sídney.
Siempre hay períodos de fuerte calor, pero su intensidad y su frecuencia se ven amplificadas por el cambio climático de origen humano, por eso observamos más muertes de las que habríamos tenido" sin este, explicó Jay.
El calentamiento también impacta en la economía mundial al reducir la productividad de los trabajadores. Según los investigadores, en los últimos tres años el costo fue de un billón de dólares al año.
Las regiones más afectadas son el sureste de Asia y África, con pérdidas equivalentes a 3.9 por ciento y 3.2 por ciento de su PIB, respectivamente, frente a 0.2 por ciento para Europa y 1.5 por ciento para el continente americano.
Lo que avanza y lo que sigue frenado
Sin embargo, desde 2016 se han registrado progresos reales: 56 de los 194 países miembros de la OMS han adaptado su sistema de salud y se han establecido sistemas de alerta que anticipan los fenómenos extremos.
Además, las inversiones en energías limpias alcanzaron los 2.1 billones de dólares en 2025, el doble de lo destinado a los combustibles fósiles.
No obstante, los combustibles fósiles siguen representando 80 por ciento de la energía mundial y causan una contaminación atmosférica que provoca 2.73 millones de muertes al año, según el informe.
Pero en 77 países donde se ha reducido la contaminación vinculada a las energías fósiles desde 2016, se han evitado unos 323 mil fallecimientos, destaca el informe.
Un aire más limpio, sistemas de salud más resilientes y dispositivos de alerta (...) salvan vidas en todo el mundo", afirman los autores del estudio.
También creció, hasta multiplicarse por siete, la financiación de la investigación médica relacionada con el clima.
Pero 84 por ciento de los 316 millones de dólares destinados en 2024 fue para investigadores de países ricos, cuando son los países menos desarrollados los más afectados por las amenazas sanitarias vinculadas al clima.
Demasiado lentos, demasiado modestos", los esfuerzos realizados "no benefician a quienes más los necesitan", afirmó Romanello.
Y desde hace dos años, "la inestabilidad geopolítica mundial ha relegado a un segundo plano el calentamiento y su impacto en la salud", justo cuando "la inacción corre el riesgo de exacerbar esa inestabilidad", lamentó la directora ejecutiva.