Detienen en EU a más de 120 tripulantes de cruceros por presuntos casos de explotación infantil
Más de 120 tripulantes de cruceros fueron detenidos en Estados Unidos durante la Operación Maremoto, una investigación centrada en presuntos delitos relacionados con explotación sexual infantil.

Las autoridades federales de Estados Unidos han detenido en los últimos meses a más de 120 tripulantes de 25 cruceros que arribaron al puerto de Boston, Massachusetts, como parte de la denominada “Operación Maremoto”, una investigación enfocada en presuntos delitos relacionados con material de abuso sexual infantil.
El operativo también se desarrolló en otros puertos estadounidenses, incluidos San Diego, California, y San Juan, Puerto Rico.
De acuerdo con la información disponible, los tripulantes detenidos fueron interrogados, sus teléfonos móviles fueron revisados y sus permisos de desembarque condicional revocados. Posteriormente, la mayoría fue deportada.
Entre los casos investigados, únicamente uno ha derivado hasta ahora en un proceso judicial federal.
Se trata de Bobby Prieto, ciudadano filipino de 35 años, quien fue detenido el 24 de septiembre cuando el crucero Norwegian Jewel se preparaba para atracar en el puerto Flynn de Boston.
Las autoridades informaron que permanece bajo custodia sin derecho a fianza mientras avanza el proceso en su contra.
Hallan más de mil archivos en teléfonos móviles
Según documentos judiciales, agentes federales revisaron dos teléfonos pertenecientes a Bobby Prieto y encontraron más de mil 200 archivos multimedia relacionados con abuso sexual infantil.
Asimismo, durante los interrogatorios, el acusado presuntamente realizó declaraciones que fueron incorporadas a la investigación presentada ante el tribunal federal de Boston.
La detención se produjo después de que las autoridades recibieran 75 reportes relacionados con el sospechoso a través de sistemas de denuncia especializados en explotación infantil.
La operación fue encabezada por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) con apoyo de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
Las autoridades señalaron que estas acciones forman parte de los esfuerzos para combatir delitos de explotación infantil y reforzar la aplicación de las leyes migratorias y de seguridad nacional.
Según la investigación, varias de las detenciones se originaron a partir de reportes recibidos mediante la línea CyberTipline del Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados.
La operación también ha provocado cuestionamientos por parte de algunos activistas y funcionarios de Filipinas, país de origen de muchos de los tripulantes detenidos.
Según medios locales, diversos sectores han solicitado aclaraciones sobre los criterios utilizados en las detenciones y deportaciones, al considerar que no está claro si todos los casos tenían evidencia suficiente para justificar las medidas adoptadas.