La prohibición llegó, pero los celulares siguen en las mochilas

En el primer día de la medida de la SEP en la Ciudad de México, estudiantes de primaria, secundaria y bachillerato mantuvieron sus teléfonos guardados para comunicarse con familiares y revisar horarios

Los dispositivos no se quedaron en casa; permanecieron guardados en mochilas y fueron consultados discretamente para revisar la hora, horarios escolares o mensajes.
Los dispositivos no se quedaron en casa; permanecieron guardados en mochilas y fueron consultados discretamente para revisar la hora, horarios escolares o mensajes.Karina Tejada

Los celulares no se quedaron en casa. Este martes, en el primer día de la restricción a su uso en las escuelas, los estudiantes llegaron con ellos, aunque ahora debían mantenerlos guardados. Algunos los llevan para avisar a sus padres cuando salen de clases; otros reconocen que sus compañeros todavía los utilizan para tomar fotografías, consultar sus horarios o hacer stickers. En una secundaria, incluso, un alumno terminó con un reporte porque fotografió a un maestro.

La nueva disposición de la Secretaría de Educación Pública (SEP) comenzó a cambiar las reglas dentro de los planteles, pero no los hábitos de todos los estudiantes. En un recorrido de Excélsior por escuelas, la medida encontró distintas reacciones: desde quienes la consideran necesaria para evitar distracciones hasta quienes creen que el teléfono sigue siendo útil para comunicarse con sus familias o realizar actividades escolares.

En la Escuela Secundaria Diurna N° 120 "Rosario Castellanos", Lucía, alumna de tercer grado, contó que una maestra les informó que a partir de este martes ya no podían utilizar sus teléfonos dentro del plantel. La advertencia también incluyó las consecuencias: si algún profesor los sorprendía, se los retiraría y sus padres tendrían que acudir a recogerlos.

Lucía llevaba el suyo. Dijo que lo había consultado un par de veces durante la jornada para revisar la hora y su horario, que todavía no se aprendía.

Afuera de la Escuela Secundaria Diurna N° 15 "Albert Einstein", Ximena, alumna de tercer grado, se tomaba fotografías con su celular. Dentro de la escuela, explicó después, lo mantenía guardado en su mochila porque ya les habían advertido que no podían utilizarlo durante la jornada. La restricción, sin embargo, no le parece del todo justa: le gustaría que pudieran sacarlo durante el recreo para fotografiarse con sus amigos.

En secundarias se registraron retiros de dispositivos y reportes disciplinarios a estudiantes por fotografiar a profesores y compañeros dentro del horario escolar.
En secundarias se registraron retiros de dispositivos y reportes disciplinarios a estudiantes por fotografiar a profesores y compañeros dentro del horario escolar.Karina Tejada

Entre los alumnos de primero de secundaria, el uso del teléfono también forma parte de la convivencia cotidiana. Ana Paula contó que sus compañeros se toman fotografías, hacen stickers y capturan imágenes de otros estudiantes. Relató que precisamente este martes a un alumno le retiraron el dispositivo y le levantaron un reporte después de que fotografiara a un maestro y a sus compañeros.

La estudiante consideró que la medida puede ser positiva, aunque dudó que sea sencillo vigilar su cumplimiento. No siempre, dijo, los profesores se dan cuenta de que los alumnos sacan sus teléfonos: es fácil burlar la vigilancia.

En bachillerato, el debate adquiere otro matiz. Michelle, alumna del Centro de Estudios de Bachillerato 4/1 "Mtro. Moisés Sáenz Garza", explicó que algunos libros incluyen códigos QR que deben escanear con el celular para completar actividades y consultar materiales. Reconoció que los dispositivos pueden distraer durante las clases y que los maestros tienen que llamar la atención a quienes los utilizan, pero también señaló que son necesarios para algunas tareas.

La escena afuera del plantel daba cuenta de ese uso cotidiano: mientras los estudiantes formaban una fila para ingresar, la mayoría tenía el celular en la mano. Michelle dijo que hasta ese momento no les habían informado que su uso sería limitado de manera adicional.

Su padre, Edgar, contó que en el reglamento escolar ya se establecía la prohibición de utilizar teléfonos, salvo cuando un profesor autorizara hacerlo para alguna actividad. Sin embargo, confirmó, su uso seguía extendido entre los estudiantes.

Para él, el celular también cumple una función que va más allá de las aulas: permite mantenerse en contacto con sus hijos ante cualquier emergencia. Como trabaja lejos de casa, considera importante que puedan localizarlo directamente.

En primaria, la restricción no representó una novedad para algunas familias. Kerem, madre de una niña de 11 años, respaldó la restricción y explicó que en la Escuela Primaria "República de Brasil" donde estudia su hija, el uso de celulares ya estaba prohibido antes de la nueva disposición. En casa le presta el teléfono únicamente para hacer tareas y, una vez que termina, se lo devuelve. No lo utiliza para redes sociales, señaló.

Para esta familia, por tanto, la medida no representa una transformación importante en la rutina escolar. Kerem considera que limitar los teléfonos ayuda a evitar que los niños se distraigan y pierdan la concentración.

En bachillerato, alumnos señalan que diversos libros de texto exigen escanear códigos QR con el celular para acceder a lecturas y actividades obligatorias.
En bachillerato, alumnos señalan que diversos libros de texto exigen escanear códigos QR con el celular para acceder a lecturas y actividades obligatorias.Pavel Jurado

La SEP estableció la restricción del uso de celulares durante las clases y los recreos en primaria y secundaria. En educación media superior, cada plantel deberá establecer sus propios acuerdos con docentes y familias.

El primer día mostró que la discusión no termina con guardar los teléfonos en las mochilas. Para las escuelas, el reto será hacer cumplir la restricción en una comunidad donde los dispositivos ya forman parte de la vida diaria de los estudiantes, tanto para distraerse como para estudiar y mantenerse comunicados con sus familias.