"El trato malo no es de arriba, es de abajo": sacerdote denuncia a SRE
El padre José Alberto Medel Ortega denunció desde redes sociales que fue víctima de discriminación en uno de los módulos de la Secretaría de Relaciones Exteriores

El padre José Alberto Medel Ortega, sacerdote católico mexicano y canciller de la diócesis de Xochimilco denunció desde redes sociales que fue víctima de discriminación en uno de los módulos de la Secretaría de Relaciones Exteriores al acudir a renovar su pasaporte y ser obligado por una funcionaria a retirarse su vestimenta clerical o de lo contrario, no se autorizaría la emisión del documento de identificación.
En entrevista con Grupo Imagen, el experto en teología y exorcismo evaluó que en muchas ocasiones la discriminación que enfrentan proviene de personas con mandos medios o menores así como de personas comunes que se portan "muy gandallas", mientras que en niveles "por decir altos de responsabilidad", el trato es distinto.
Un ejemplo de ello lo vivió hace poco al acudir a un foro sobre eutanasia en la cámara de diputados, recinto al que llegó vestido con el hábito religioso sin que hubiese ningún problema.
"Entré a la cámara de diputados con sotana; hablé, ahí están los videos del conversatorio que hubo sobre la eutanasia y me trataron con mucha deferencia, no es la gente de arriba, es a veces la gente de en medio o de abajo, los que adoctrinados por estas ideas de, si oyes por aquí, perdón que conecte los cables, que acusan a gente que tiene afinidades políticas distintas les dicen traidores a la patria, ¿cómo no nos dicen a nosotros? Con mucha soltura y simplismo se usan expresiones hacia nosotros en donde casi casi te sacan de tu propia tierra. Entonces, ¿dónde puedo ser yo?, ¿en qué país del mundo puedo ser yo si estoy sometido a leyes que me impiden vivir de acuerdo a mis convicciones?" se preguntó el párroco del templo de Santa María Tepepan.
Al narrar la desagradable experiencia de la que fue víctima en el módulo de Coyoacán, Medel Ortega aclaró que no busca privilegios "ni palancas", solo que las leyes se apliquen con respeto a las personas; sobre todo porque la servidora pública que le impuso el retiro de su hábito a cambio de tramitar su pasaporte mostró sesgos discriminatorios con todo y que portaba la mujer joyería religiosa como un crucifijo.
"Estaba llena de medallas y hasta un crucifijo por delante, tenía medallas, no eran dijes; yo ya no le dije nada porque dije ¿por qué me voy a hacer de palabras con una persona obtusa que no escucha mis razones?" describió Medel Ortega.
"Fue intransigente y su actitud fue la de es así porque es así", abundó el presbítero que en los últimos 20 años de su sacerdocio viste de "riguroso negro en la calle, en la iglesia y en la playa".
El padre Medel expresó que muchas veces los sacerdotes son tratados como ciudadanos de segunda cuando la constitución dice que todos los mexicanos son iguales.
En consecuencia, recomendó a quienes lo discriminaron por portar su traje clerical - sin que este interfiriera en la fotografía de su pasaporte - ser congruentes con ellos mismos y con lo que creen.
"No estoy pidiendo palancas ni camino fácil, pero todos entendemos que somos ciudadanos, que tenemos las mismas libertades y que simplemente con que se realice lo que es correcto, estamos en ese camino, aunque tengan que obedecer órdenes y la forma te hace ver que no sólo estaba obedeciendo órdenes, de su parte había una posición al respecto de esto porque pudo haberme dicho lo mismo de una forma muy distinta", consideró.
Finalmente, el sacerdote resaltó que si ellos son discriminados las religiosas lo son más a la hora de retirarse el velo para tomarse la fotografía.