La secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez, parece tranquila, aunque el panorama de este sector en México ya se descompuso y Hacienda quiera echarle gasolina al fuego, con el aumento de casi 36% al Derecho de No Residente (DNR).
La definición de “crisis” incluye la idea de un problema importante y sorpresivo: precisamente la caída de 6.5% en el tráfico de pasajeros internacionales en enero-septiembre en Cancún, de 8.4% en Los Cabos y de 19.4% en Puerto Vallarta, contra el mismo periodo de 2025; según Starc, es algo visto pocas veces en México.
Huracanes devastadores, pandemias o el ataque a las Torres Gemelas generaron registros parecidos en los principales destinos turísticos, mientras que ahora la falta de promoción y la escasez de vuelos por el aumento al combustible son las determinantes.
¿Acaso no todo iba de maravilla?, según decía Rodríguez mañanera tras mañanera; es cierto que, si tomamos en cuenta los cruces fronterizos por carretera y los cruceristas, México está creciendo, según ONU Turismo.
Pero los viajeros internacionales por vía aérea generan 80% de los ingresos y ni los buenos augurios por el Mundial de Futbol evitaron su caída.
¿No que “México está de moda”?, una frase que les chocó a muchos publicistas, pues el consumidor rechaza los autoelogios, y ésta era como si una mujer destacara de ella misma su belleza.
A Josefina Rodríguez le han llegado malas noticias por todos lados porque, en la sucesión en su natal Tlaxcala, su grupo político no amarró la precandidatura de Morena al gobierno estatal.
Hoy el panorama presupuestal en la Secretaría de Turismo es raquítico, al punto de que los funcionarios de esa dependencia siguen en shock porque la mayoría irá en autobús a Tampico a la Feria de Pueblos Mágicos, haciendo un trayecto de nueve horas por carretera, pues no hay para los boletos de avión.
Además, para 2027 el presupuesto turístico propuesto por la Secretaría de Hacienda al Congreso es de mil 851.3 millones de pesos, contra mil 793.5 de 2026, con un aumento nominal de 3.2%, es decir, de cero una vez descontada la inflación.
De ésos, 46% se le asignará a Fonatur, mientras que la Dirección General de Promoción y Asuntos Internacionales sólo recibirá 25 millones, 1.4% del total.
Este año tuvo 42. 91 millones, así es que ahora el ajuste será de 43% en términos reales, con lo que la dependencia pasará de la “austeridad republicana” a la “estrechez puritana”.
Con este panorama –siendo responsable de sacar a México de una complicada situación turística, mientras países como Dominicana y Curazao sí lo están haciendo–, la presidenta Claudia Sheinbaum le encargó otra “misión imposible”, pero sin Ethan Hunt, el personaje de Tom Cruise.
Ésta es: transformar a los “elefantes blancos militares” que procreó el presidente anterior en unos paquidermos grises y musculosos que no le cuesten dinero a las arcas públicas.
La secretaria Rodríguez ha compartido que a la Presidenta no le gustan ni el Tren Maya ni sus hoteles ni los aeropuertos de Tulum y el Felipe Ángeles (AIFA) ni Mexicana, porque son muy caros para el erario, pero que no los puede concesionar porque se molestaría Andrés Manuel López Obrador.
Con todo ese equipaje encima Jose, como le dicen sus amigos, se mantiene ecuánime, quizá con aquella filosofía de que no hay que preocuparse por lo que no tiene remedio y sabiendo que seguramente en 2027 algunos exgobernadores sin chamba querrán ir tras Sectur.
