Jonás Cuarón ya tiene a su 'Campeón Gabacho': "quise mostrar que era bueno para los madrazos"
El actor Juan Daniel García Treviño, Jonás Cuarón (director) y Mateo Cuarón hablaron del camino para llegar a esta cinta pugilística

Juan Daniel García Treviño siempre quiso aprender boxeo, pero las lesiones y las circunstancias lo alejaron de ese deporte.
Para interpretar a Liborio, el protagonista de Campeón Gabacho, el actor encontró la oportunidad de acercarse a esa disciplina y a un personaje que, aunque no es un boxeador profesional, descubre en sus puños una manera de abrirse camino en Estados Unidos.
Yo siempre quise demostrar que era bueno para tirar madrazos, pero no quería hacerlo en la calle. Para nosotros eso era nuestro deporte: agarrarnos a madrazos con la otra pandilla, con el vecino, con quien sea”, contó el actor a Excélsior.
Dirigida por Jonás Cuarón y basada en la novela homónima de Aura Xilonen, la película sigue a Liborio, un joven mexicano que cruza el río Bravo en busca de una vida mejor. Ya instalado en un barrio latino de Nueva York, enfrenta la discriminación y la violencia, mientras el boxeo se convierte en una posibilidad para cambiar su destino.
“Todo este camino me llevó a construir a este personaje así, porque sí es un boxeador, pero tiene muy poquito acercamiento al boxeo: sólo tiene un costal, unos guantes y alguien que lo está guiando. Campeón Gabacho no es la historia de la estrella de los boxeadores; es una historia inspiradora desde otro lugar”, explicó García Treviño.
Para Cuarón, el ring representa algo más profundo que la posibilidad de ganar una pelea. El director encontró en la novela una manera de convertir el combate en una metáfora de la vida de Liborio, quien ha recibido golpes en sentido literal y figurado.
Más que ser el personaje que es bueno tirando golpes, o como en Rocky, donde su gran poder es que no se deja tirar, en Campeón Gabacho lo padre es que es un personaje que toda la vida ha recibido golpes, pero siempre se vuelve a levantar. Narrativamente se me hacía muy inspirador”, dijo Cuarón.
El boxeo permite que el personaje principal descubra una comunidad que lo acompaña, como suele suceder en torno a este deporte.

“Me encantaba que en su búsqueda descubre una comunidad que lo abriga. En esa pelea final se da cuenta de que no está peleando solo: está peleando por sí mismo y por ellos”, añadió el cineasta.
Xilonen, autora de la novela publicada en 2015 y escrita cuando tenía 18 años, encontró en el pugilismo una característica que conectaba con la personalidad de su protagonista: ascender a través de una disciplina que no exige lujosos recursos.
El boxeo es un deporte donde la gente no privilegiada puede ascender, porque eres tú con tus puños contra algo mucho más grande. En otros deportes se necesita una alberca o algo más”, detalló la escritora.
La autora también recordó que le interesaba la combinación de dos rasgos que suelen considerarse opuestos: un personaje que lee mucho, posee un mundo interior amplio y, al mismo tiempo, sabe boxear.
En Campeón Gabacho, los golpes no garantizan una victoria ni ascender socialmente. Para Liborio, levantarse después de cada caída es parte de una búsqueda más amplia: encontrar un sitio propio en una ciudad desconocida y descubrir que, incluso lejos de su país, puede construir una comunidad.

La cinta, protagonizada también por Rosario Dawson, Rubén Blades y Leslie Grace, obtuvo el Premio del Público en la sección Narrative Spotlight del festival SXSW 2026 y fue la película inaugural del Festival Internacional de Cine de Morelia. La podrás ver en cines desde mañana.
MUSICALIZA EL RING
La música de Campeón Gabacho se construyó desde dos caminos: Mateo Cuarón compuso la partitura instrumental, mientras el productor Edgar Barrera coordinó canciones originales con artistas de distintos géneros. El resultado acompaña la historia de Liborio, un joven migrante mexicano que encuentra en el boxeo una oportunidad para abrirse camino en Nueva York.
Para Mateo, el trabajo consistió en acercarse a las emociones que atraviesan la película. Su intención fue construir una música que acompañara el vínculo entre los personajes interpretados por Juan Daniel García Treviño y Leslie Grace, sin limitarse a subrayar las escenas.
“Fue observar a Juan Daniel y a Leslie como estos dos personajes que a mí me recordaban esta relación de amor con la que me identificaba, de alguna manera, como estar conociendo a esa persona. Fue traer a la superficie esos sentimientos que tenían latentes ellos dos, este acercamiento”, explicó en entrevista para Excélsior.
La partitura de Mateo se desarrolló en paralelo con las canciones originales. Una de las piezas que más influyó en su composición fue Vuelas, autoría de Bu Cuarón.
Ésa fue la que más me influyó para extraer el tema de estos personajes, que es muy lindo. A partir de esa canción empecé a trabajar mi música para ese tema en particular; para los demás temas de pelea fue otra historia”, detalló.
En esa búsqueda, el compositor recurrió principalmente a la música ambiental y electrónica. Entre sus referencias estuvo Brian Eno, pionero de la música ambiental y autor de Music for Airports, un álbum que Mateo disfruta mientras lee.
La música también debía transmitir calidez y esperanza. Para las escenas de mayor intensidad, buscó una energía que acompañara el impulso de salir adelante.
“Creo que los sonidos que uso dan ese guiño a la luz, lo cálido, lo luminoso, lo que te abraza”, señaló.
Mientras Mateo trabajaba en la dimensión instrumental, Barrera se encargó de convocar y producir las canciones con artistas invitados. El compositor contó que él mismo sugirió a Jonás colaborar con el productor, a quien considera una figura destacada de la industria musical.
La composición para cine es una actividad que Mateo ha desarrollado en otros proyectos. Antes de Campeón Gabacho trabajó en la película de terror La sangre que nos une, que llegará a Feratum próximamente. Ahora prepara nuevos proyectos, entre ellos El Recuento, de Alejandro Torres Kennedy, y un western cuyos detalles aún no puede revelar.
Aunque comparte una familia vinculada al cine, Mateo asegura que cada integrante ha encontrado su propio camino. Sobre la posibilidad de trabajar con su padre, Alfonso Cuarón, explicó que ya colaboró con él en un comercial y fue asistente en su serie Disclaimer. No descarta volver a coincidir profesionalmente.

“Cada quien tiene su camino; puede que coincida con los de los demás, puede que no”, dijo.
En casa, lejos de los rodajes, la convivencia es más cotidiana: comidas familiares y conversaciones sobre cómo les fue en el día. Mateo atribuye su acercamiento a la música a esa infancia compartida, con padres melómanos y clases de piano, canto y violín, hasta que la composición se convirtió en su propia ruta creativa.