¡Él me dijo que quiere divertirse! Así brilló la Superestrella Aitana en el Auditorio Nacional
La cantante agotó la primera de sus fechas en el Auditorio Nacional, bromeando con sus fans y haciendo felices a muchas niñas que fueron a verla

Aitana despertó en su Cuarto azul ubicado este fin de semana en la Ciudad de México. Recostada en su cama portando un vestido corto rosa de olanes, pedrería y encaje, encendió anoche al Auditorio Nacional con 6 de febrero sin siquiera levantarse de la cama, con una cámara cenital sobre ella.
Buenas noches, CDMX, son increíbles. Todos de blanco y azul. ¡Qué bonito es México! Poder ir a comer tacos todos los días, pura vitamina T”, dijo entre risas la española a manera de saludo después de cantar Segundo intento y Duele un montón despedirme de ti.
Todo el recinto estaba pintado de azul, plateado, blanco y mucho glamour desde horas antes del arranque del show. Los jerseys de la selección española, actual campeona del mundo, no podían faltar. “¡Llévese la superestrella oficial del evento!”, gritaban algunos vendedores para ofrecer una lightstick.
Cuando vine a México por primera vez tenía 18 o 19 años, y veía desde mi hotel el Auditorio Nacional; me parecía imposible tocar aquí, así que tocar esta noche y dos más con entradas agotadas es un sueño. Me siento muy agradecida de estar aquí”, dijo la cantante.
Diez mil personas entraron en la intimidad de la habitación índigo de Aitana para cantar con ella rolas como + y Trankis. Y ahí estaba ella, delicada y “completamente vulnerable, un poco triste”, cantando el tan coreado Cuarto Azul, que da nombre a su disco y gira.
Pero Aitana no es sólo nostalgia y fragilidad, también es empoderamiento femenino, sensualidad y libertad sexual. La cantante se transformó en puro girl power en el escenario, rodeada de sus bailarines vestidos con lencería.

Y sacó los pasos más sexys con Mi amor, donde montó a uno de sus bailarines que estaba recostado sobre el escenario, para concluir su coreografía con un pedacito de Toxic, de la mismísima Britney Spears, mientras sus fans enloquecían al verla.
Es verdad que de los mejores públicos son los mexicanos, y vaya, muchas gracias, son increíbles”, expresó antes de felicitar a unas trillizas de aproximadamente 8 años que cumplían años y estaban en primera fila tras haber viajado desde Alicante, España, para pasar su día con su cantante favorita.
Mientras cantaba Desde que ya no hablamos, Aitana bajó a saludar a las personas de la primera fila del Coloso de Reforma, la mayoría niñas de entre 6 y 12 años acompañadas de sus padres; la cantante declaró ese momento como uno de sus favoritos del show.
Desde que Aitana participó en Operación Triunfo en 2017, y aunque quedó en segundo lugar del concurso, su éxito despegó. Mon Amour fue uno de sus primeros temas en pegar y sigue vigente, pues definitivamente fue uno de los momentos favoritos del público que no paró de gritar y bailar mientras sonaba.

¿Cuál es la mejor manera de olvidarte de tu ex? Si pensaste en el “clavo que saca otro clavo”, Aitana pensó lo mismo. Mientras cantaba Ex Ex Ex (tema que grabó en colaboración con Kenia Os) y se preguntaba “¿Qué estará haciendo mi ex?”, así que organizó una fiesta con sus bailarines en su espacio seguro para olvidar a ese patán.
“Esto se está terminando. Allá en España claro que me siento en casa, pero hay ciudades en específico que me hacen sentir también muy en casa y CDMX definitivamente es una de ellas”, declaró antes de agradecer a todo el público, a su equipo, a sus bailarines y a su familia.
El final del show, tras casi dos horas, comenzaba con Aitana luciendo perfecta pese a tener ya una hora cantando, bailando y sudando, mientras interpretaba Chica Perfecta, Conexión psíquica y cerraba con broche de oro con la canción del mundial Superestrella.