“El desprendimiento de retina es siempre doloroso”

Rafael Álvarez Cordero

Rafael Álvarez Cordero

Mitos y realidades de la salud

MITO

“El desprendimiento de retina siempre es doloroso”.

El desprendimiento de la retina es la separación de la membrana sensible a la luz (retina), en la parte posterior del ojo, de sus capas de soporte.

La afirmación de que siempre es doloroso no es cierta.

CONSECUENCIA

Quien sufre este problema puede pasar por alto el desprendimiento de retina sin recibir la atención necesaria.

REALIDAD

El proceso de la visión resume el funcionamiento del ojo humano en tres pasos clave. Primero, captura de luz: la luz atraviesa la córnea, pasa por la pupila y llega al cristalino.                                                                                                                                 Segundo, conversión: los fotorreceptores de la retina (conos y bastones) transforman esa luz en impulsos eléctricos.                                                                                                         Tercero, transmisión: los impulsos eléctricos viajan desde la retina a través del nervio óptico hacia el cerebro, que es el órgano encargado de interpretarlos y formar la imagen final. 

Los síntomas del desprendimiento de retina pueden incluir: destellos de luz brillante, especialmente en la visión periférica (lo que puede ver con el rabillo del ojo). 

Visión borrosa.

Manchas como “moscas volantes” en el ojo que aparecen repentinamente. Sombras o visión periférica disminuida, similar a una cortina o sombra que cae sobre su campo visual.                                                                                                                                               Por lo general, no hay dolor ni en el ojo ni en su alrededor.

La mayoría de las personas con un desprendimiento de retina necesita cirugía. Ésta se puede realizar, ya sea inmediatamente o dentro de un corto periodo de tiempo después del diagnóstico. Algunos tipos de cirugía de desprendimiento de retina se pueden realizar en el consultorio del oftalmólogo.

Prevención: visita al oftalmólogo cada año, si el médico detecta un agujero o desgarro retiniano a tiempo, se puede aplicar un tratamiento con láser (fotocoagulación) o criopexia (congelación) en el consultorio y eso reduce drásticamente la posibilidad de un desprendimiento mayor

Protección: usar gafas de seguridad o protección ocular adecuada al realizar deportes de contacto (como artes marciales o futbol) o actividades con riesgo de golpes, impactos o proyección de objetos.

Control: mantener controlados tus niveles de azúcar si hay diabetes para prevenir complicaciones.

Atención a la miopía alta: las personas con miopía elevada tienen un mayor riesgo; es fundamental que sigan un control oftalmológico especializado de por vida.