La primera película china hecha totalmente con IA fracasa en taquilla: ¿de qué se trata?
La película china hecha con IA, 'Sanxingdui: Future Past', fracasa en taquilla y confirma que el público prefiere el alma humana.

El ambicioso proyecto titulado Sanxingdui: Future Past, la primera película china hecha totalmente con IA, fracasa en taquilla: ¿qué pasó y de qué se trata la cinta para que tuviera tan mal recibimiento?
El filme llegó a las salas comerciales de China con la insignia de ser el primer largometraje concebido y producido en su totalidad mediante algoritmos de inteligencia artificial, promocionándose como un hito de la innovación asiática y respaldada por una importante maquinaria de distribución.
Sanxingdui prometía abrir un nuevo paradigma donde los guiones, la animación, el diseño de personajes y las secuencias de acción surgirían directamente del procesamiento de datos y comandos digitales, sin necesidad de actores de carne y hueso ni los procesos de posproducción.
No obstante, lo que prometía ser el amanecer de una nueva era cinematográfica terminó convertido en un funeral de butacas vacías. Las cifras reportadas durante su primer fin de semana confirmaron que la gente todavía no está interesada en disfrutar del séptimo arte sin seres humanos reales detrás.

La primera película china hecha con IA fracasa en taquilla
El lanzamiento de Sanxingdui: Future Past estuvo comandada por Bona Film Group, una empresa que organizó un despliegue titánico programando más de diez mil funciones a lo largo y ancho del territorio chino.
El plan era demostrar a escala masiva que un metraje generado por computadora podía competir codo a codo con los gigantes de Hollywood y las producciones locales de acción real.
Sin embargo, Sanxingdui: Future Past se encontró con salas prácticamente desiertas y un interés inicial inexistente que se tradujo en una preventa que apenas arañó los diez mil dólares.
La película tuvo un costo de realización de más de 10 millones de yuanes (aproximadamente 1.5 millones de dólares), de los cuales, solo en su primer fin de semana, alcanzó a recuperar apenas 1.21 millones de yuanes (alrededor de 181.000 dólares), ni siquiera el quince por ciento de su coste mínimo de producción.

La cinta tuvo dos años de trabajo técnico y ensamble digital continuo y contó con un centenar de técnicos y especialistas en generación algorítmica. Pero la crítica y el público no han tenido piedad al calificarla de gélida, carente de ritmo y desprovista de autenticidad.
Entre los principales señalamientos, se hizo referencia a la carencia de la física real de movimientos de objetos, vehículos y cuerpos; así como al “valle inquietante” (uncanny valley), que se refiere a cuando los personajes intentan expresar dolor, angustia o ternura, mostrando semblantes congelados que expulsan al espectador de la ilusión dramática.
En cuanto al guion, se subrayó que la historia se siente inconexa, armada a partir de clichés predecibles y sin un hilo conductor que logre enganchar emocionalmente al público.
La directiva de la distribuidora tuvo que admitir que, si bien lo catalogan como un experimento pionero, el impacto en taquilla resultó tibio y muy por debajo de los pronósticos de la compañía.

¿De qué trata Sanxingdui: Future Past?
El argumento de Sanxingdui: Future Past fusiona el orgullo arqueológico por las civilizaciones ancestrales chinas y la ciencia ficción futurista. La trama traslada al público hasta el año 2045, época en la que un arqueólogo descubre que una serie de inscripciones y jeroglíficos localizados en legendarios vestigios de bronce de las ruinas de Sanxingdui guardan una advertencia apocalíptica sobre el destino de la humanidad.
Acompañado de una compañera de expedición, el protagonista se embarca en una carrera contrarreloj para rastrear seis reliquias milenarias perdidas que poseen la clave para frenar una catástrofe global.
De forma paradójica, el guion pretendía reflexionar sobre la colisión entre las raíces del conocimiento antiguo, el desarrollo de la modernidad y los enormes riesgos éticos que trae consigo el descontrol de la inteligencia artificial.