Congreso demócrata y malestar republicano podrían provocar la revisión del apoyo de EU a Israel
Trump anunció un acuerdo con Netanyahu para terminar la ayuda anual en seguridad; no está claro si puede

Un Congreso controlado por los demócratas y el creciente malestar de los republicanos con Israel podrían desencadenar la mayor revisión en décadas del apoyo de Estados Unidos a su aliado más cercano en Oriente Medio, tras unas elecciones marcadas por la indignación con la guerra en Irán.
Los demócratas se hicieron con el Senado y la Cámara de Representantes en las elecciones legislativas del martes. Muchos de los candidatos ganadores son progresistas que hicieron campaña en contra de la ayuda militar a Israel y de la guerra contra Irán.
La campaña de Israel en Gaza y el apoyo del primer ministro Benjamin Netanyahu al presidente Donald Trump y a otros republicanos ya habían puesto a prueba décadas de apoyo bipartidista a Israel.
El control demócrata podría suponer un mayor escrutinio de la ayuda militar y de la violencia en Cisjordania, además de audiencias e impugnaciones a los candidatos propuestos por Trump, aunque el veto presidencial limita la capacidad del partido para conseguir cambios políticos importantes.
Uno de los progresistas que salió victorioso fue Abdul El-Sayed, de Míchigan, el primer musulmán elegido para el Senado de Estados Unidos a pesar de los intentos republicanos por ganarse a los votantes judíos, a quienes podría haberles incomodado su fe y sus críticas a Israel.
Republicanos replantean su apoyo tradicional a Israel
También hubo indicios de que los republicanos podrían replantearse el apoyo tradicional de su partido a Israel. El vicepresidente JD Vance achacó el miércoles la derrota electoral a la guerra contra Irán e identificó a Israel como un asunto problemático para los republicanos.
En una publicación en redes sociales, Vance dijo que un encuestador había identificado cuatro medidas que recuperarían a los votantes descontentos de Trump:
1) Poner fin a la guerra; 2) Centrarse en el costo de la vida y la inflación; 3) Poner a Estados Unidos primero; 4) Cambiar nuestra relación con Israel", escribió Vance.
Trump anunció el martes en una entrevista que había llegado a un acuerdo con Netanyahu para que Washington ponga fin a la ayuda anual en seguridad a Israel. Sin embargo, no quedó claro de inmediato si tenía la autoridad legal para detener los miles de millones de dólares en ayuda militar que Washington envía a Israel cada año.
La política hacia Israel se ha convertido en una línea divisoria generacional en la política estadunidense. Las encuestas de opinión muestran que los votantes más jóvenes, incluidos algunos republicanos, consideran que el país ha apoyado demasiado a Israel y no lo suficiente a los palestinos.
Un Congreso que ya había cambiado de postura
La opinión en el Congreso ya había empezado a cambiar. En septiembre, 46 de los 47 miembros del grupo parlamentario demócrata del Senado votaron a favor de una resolución para obligar al gobierno de Trump a informar al Congreso sobre el aumento de la violencia contra los palestinos por parte de los colonos israelíes en Cisjordania.
Los republicanos bloquearon la medida, pero el voto casi unánime de los demócratas supuso un marcado alejamiento de décadas de apoyo bipartidista constante a Israel. Es probable que los demócratas vuelvan a centrarse en la violencia en Cisjordania.
El senador demócrata Chris Van Hollen, quien ha liderado los intentos de imponer condiciones en materia de derechos humanos a la ayuda a Israel, defendió ese enfoque:
"Debemos asegurarnos de que aplicamos nuestras leyes, el derecho internacional y nuestras políticas de manera uniforme en todos los ámbitos cuando se trata de las acciones de los países. No debería haber una excepción para Israel", dijo Van Hollen.
Sin embargo, el poder de los demócratas sigue siendo limitado. Trump prometió ser el "señor Veto", y es poco probable que consigan reunir las mayorías de dos tercios necesarias para anular los vetos si el presidente se niega a firmar sus proyectos de ley.
Aun así, podría haber suficiente resistencia a enviar el dinero de los contribuyentes estadunidenses al extranjero, así como indignación por la guerra con Irán, como para que el ala "America First" del Partido Republicano también se oponga.
Price Floyd, exfuncionario estadunidense y asesor sénior de Argyll Strategy, una consultora de comunicación estratégica en Londres, advirtió que el resultado de las elecciones podría dar lugar a que:
"...extrañas alianzas entre la izquierda y la derecha se unan para condenar a Israel", dijo Price Floyd.