Joshua Wong permanecerá en prisión hasta 2036 tras nueva condena en Hong Kong
Joshua Wong recibe 10 años de prisión en Hong Kong por conspirar con fuerzas extranjeras bajo la Ley de Seguridad Nacional impuesta por Pekín, en un caso vinculado a las protestas de 2019.

El Tribunal Superior de Hong Kong ha condenado este jueves al destacado activista y opositor Joshua Wong a 10 años de prisión por conspirar para actuar en connivencia con fuerzas extranjeras, en aplicación de la Ley de Seguridad Nacional impuesta por Pekín.
La condena se reduce tras admitir su culpabilidad
El juez William Tam ha calificado los hechos imputados a Wong de «graves características» y ha fijado una condena inicial de 13 años, reducida a 10 años tras la pronta admisión de culpabilidad del procesado, según ha informado el periódico local Hong Kong Free Press.
El tribunal ha determinado que la nueva pena se ejecute de forma simultánea con los dos meses que le restaban por cumplir de su anterior condena de cuatro años y ocho meses en la causa de subversión conocida como «Hong Kong 47».
Con este fallo, el activista, encarcelado de forma continuada desde noviembre de 2020, permanecerá previsiblemente en prisión hasta 2036, cuando cumplirá 40 años.
Wong y Nathan Law, señalados como cabecillas de la trama
La resolución judicial señala a Wong y al opositor exiliado Nathan Law como los «cabecillas» e «instrumentos intelectuales» de una trama articulada en 2020 que buscaba presionar a gobiernos extranjeros, entre ellos Estados Unidos, para que impusieran sanciones y bloqueos contra las autoridades de Hong Kong y de la China continental.
La campaña se desarrolló tras la oleada de protestas desatada en 2019. Según el magistrado, dicha iniciativa «agravó» la crisis política local y el malestar social vivido en la región administrativa especial china.
La Ley de Seguridad Nacional y sus consecuencias
El fallo contra Wong representa una nueva aplicación de la Ley de Seguridad Nacional promulgada por Pekín en junio de 2020, norma bajo la que han sido juzgados destacados líderes opositores de la antigua colonia británica, entre ellos el empresario periodístico Jimmy Lai, condenado en febrero a 20 años de cárcel.
La Ley de Seguridad Nacional de Hong Kong, aprobada por el Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional de China el 30 de junio de 2020, tipifica como delitos la secesión, la subversión, el terrorismo y la connivencia con fuerzas extranjeras.
Su entrada en vigor coincidió con un cambio profundo en el sistema político de la excolonia británica, que había regresado a soberanía china en 1997 bajo el principio de «un país, dos sistemas».
El retroceso del espacio político opositor
La condena de Wong se inscribe en un proceso de reducción del espacio político opositor en Hong Kong. En noviembre de 2020, la dimisión masiva de legisladores prodemocráticos tras la expulsión de cuatro diputados de la Asamblea Legislativa marcó otro punto de inflexión.
Posteriormente, las autoridades reformaron el sistema electoral para garantizar que los cargos públicos fueran ocupados por «patriotas», restringiendo la participación de candidatos opositores.
La legislación de seguridad nacional también ha suscitado preocupación entre organismos internacionales y organizaciones de derechos humanos por sus efectos sobre la libertad de expresión, asociación y participación política.
En marzo de 2024, Hong Kong aprobó una segunda ley de seguridad, conocida como Ordenanza de Salvaguardia de la Seguridad Nacional, que amplió el marco de delitos relacionados con la seguridad del Estado.