¿Tu casa está embrujada o hay algo que no escuchas? Esto dice la ciencia

Un estudio científico publicado en 2026 encontró que ciertos sonidos de muy baja frecuencia pueden asociarse con cambios emocionales y respuestas de estrés, incluso cuando las personas no logran identificar su presencia.

Ilustración en blanco y negro de un pasillo residencial con escaleras y puertas, atravesado por ondas sonoras rojas que representan infrasonidos.
Los infrasonidos son ondas acústicas de muy baja frecuencia que, bajo determinadas condiciones, pueden influir en las respuestas emocionales y fisiológicas.Alexandro Medrano

Una casa silenciosa, un pasillo oscuro o una habitación vacía pueden producir una sensación difícil de explicar. A veces basta un ruido extraño o una incomodidad repentina para imaginar que algo sobrenatural está ocurriendo.

Pero ¿qué sucede cuando el origen de esa sensación podría estar relacionado con un sonido que ni siquiera reconocemos?

La ciencia lleva años investigando los infrasonidos, ondas acústicas de frecuencias extremadamente bajas que pueden encontrarse tanto en la naturaleza como en determinados entornos construidos.

Un experimento publicado en abril de 2026 aportó nuevos datos sobre su posible relación con el estado de ánimo y las respuestas fisiológicas de estrés.¿Qué son los infrasonidos?

Los infrasonidos son ondas acústicas con frecuencias inferiores a 20 hercios (Hz), por debajo del límite convencional de la audición humana.

Esto no significa que sean absolutamente imperceptibles en todas las circunstancias. Dependiendo de su intensidad y frecuencia, algunas personas pueden detectar determinadas sensaciones asociadas con estas ondas.

Los infrasonidos pueden generarse mediante tormentas, actividad volcánica, maquinaria industrial, sistemas de ventilación y distintas formas de transporte.

Su presencia no implica necesariamente un riesgo ni significa que provoquen malestar. Los efectos dependen de las características del sonido y de las condiciones de exposición.

Ilustración en blanco y negro de un pasillo residencial con escaleras y puertas, atravesado por ondas sonoras rojas que representan infrasonidos.
Los infrasonidos son ondas acústicas de muy baja frecuencia que, bajo determinadas condiciones, pueden influir en las respuestas emocionales y fisiológicas.Alexandro Medrano

El experimento que estudió los sonidos casi imperceptibles

En abril de 2026, investigadores publicaron en la revista científica Frontiers in Behavioral Neuroscience un experimento sobre los efectos de los infrasonidos en las respuestas emocionales y fisiológicas.

El estudio contó con 36 estudiantes universitarios, distribuidos en cuatro condiciones experimentales.

Los participantes fueron expuestos a música relajante o inquietante, con y sin infrasonidos de aproximadamente 18 Hz, durante periodos de cuatro minutos y 40 segundos.

Los investigadores utilizaron cuestionarios para evaluar las respuestas emocionales y analizaron muestras de saliva para medir cortisol, una hormona relacionada con la respuesta del organismo al estrés.

El objetivo era determinar si estas frecuencias podían asociarse con respuestas medibles, aun cuando los participantes no identificaran conscientemente su presencia.

Ilustración de un participante con audífonos frente a un altavoz, mientras una investigadora examina muestras de saliva; se destacan 36 participantes, 18 Hz y 4 minutos con 40 segundos.
Un experimento con 36 participantes evaluó respuestas emocionales y cortisol salival durante exposiciones a música con y sin infrasonidos de aproximadamente 18 Hz.Alexandro Medrano

¿Qué le ocurrió al organismo de los participantes?

Los resultados mostraron diferencias estadísticamente significativas entre las condiciones experimentales.

Una de las principales fue el aumento del cortisol salival asociado con la exposición a infrasonidos, con un valor de significación estadística de p = 0.022.

También se observaron diferencias relacionadas con una mayor irritabilidad (p = 0.049) y desinterés (p = 0.044).

Sin embargo, el experimento no encontró un incremento estadísticamente significativo de ansiedad.

Otro resultado relevante fue que los participantes no lograron identificar la presencia de los infrasonidos de manera significativamente superior a lo esperado por azar.

Estos hallazgos sugieren que determinados estímulos acústicos de baja frecuencia podrían influir en las respuestas emocionales y fisiológicas sin ser reconocidos de manera fiable.

No obstante, el experimento fue pequeño y sus resultados no permiten concluir que todos los infrasonidos produzcan los mismos efectos.

Ilustración en blanco y negro de un hombre de perfil rodeado de ondas acústicas rojas, junto a cuatro indicadores sobre cortisol, irritabilidad, desinterés y ansiedad.
El experimento encontró mayores niveles de cortisol salival, irritabilidad y desinterés asociados con infrasonidos, pero no detectó un incremento significativo de ansiedad.Alexandro Medrano

¿De dónde pueden venir los infrasonidos en una casa?

Los infrasonidos no son exclusivos de laboratorios o instalaciones industriales.

Algunas fuentes naturales, como tormentas y actividad volcánica, pueden producir ondas acústicas de muy baja frecuencia.

También pueden generarse mediante maquinaria, sistemas de ventilación, vehículos, aeronaves y determinadas actividades de construcción.

En un entorno doméstico, algunos equipos mecánicos podrían contribuir a la presencia de componentes acústicos de baja frecuencia, dependiendo de sus características y funcionamiento.

Sin embargo, no es correcto asumir que cualquier ventilador, refrigerador o aparato doméstico produce infrasonidos con efectos fisiológicos comparables a los observados en el experimento.

El estudio de 2026 utilizó condiciones controladas, con una frecuencia aproximada de 18 Hz y niveles de exposición de 75 a 78 decibeles.

Estos resultados no pueden trasladarse automáticamente a todas las viviendas.

Ilustración de una casa de dos plantas con señales rojas de ondas acústicas alrededor de equipos mecánicos, acompañada de iconos de fuentes naturales, tráfico, electrodomésticos y construcción.
Fenómenos naturales, ventilación, maquinaria y transporte pueden generar infrasonidos. Su presencia en una vivienda no implica que produzcan los efectos observados en laboratorio.Alexandro Medrano

Entonces, ¿los infrasonidos explican las casas embrujadas?

La posible relación entre determinados estímulos ambientales y las experiencias consideradas paranormales se ha investigado desde hace décadas.

Uno de los antecedentes más conocidos es el proyecto Haunt, publicado en 2009 en la revista Cortex.

En ese experimento, los investigadores analizaron si los infrasonidos y ciertos campos electromagnéticos podían favorecer experiencias extrañas en una habitación preparada para el estudio.

Aunque algunos participantes describieron sensaciones inusuales, los resultados no mostraron una relación significativa con las manipulaciones ambientales realizadas.

Los investigadores señalaron que las expectativas y la sugestión podían contribuir a explicar esas experiencias.

El estudio de 2026 aporta evidencia sobre respuestas emocionales y fisiológicas asociadas con infrasonidos, pero no investigó apariciones, presencias invisibles ni fenómenos sobrenaturales.

Tampoco demuestra que los sonidos de baja frecuencia sean responsables de las experiencias atribuidas a casas embrujadas.Lo que la ciencia sabe y lo que todavía investiga

Los infrasonidos son fenómenos físicos reales y pueden encontrarse en distintos ambientes.

La investigación científica ha identificado posibles asociaciones entre determinadas exposiciones y respuestas emocionales o fisiológicas, aunque todavía existen limitaciones importantes para comprender sus efectos.

La muestra reducida del experimento de 2026, las condiciones controladas y la ausencia de mediciones iniciales equivalentes para todas las variables obligan a interpretar sus resultados con cautela.

Así que, si alguna vez una habitación te produce una sensación inquietante, no necesariamente significa que exista algo sobrenatural, pero tampoco podemos afirmar que la causa sean los infrasonidos.

Lo que sí sabemos es que nuestro entorno contiene estímulos que no siempre identificamos conscientemente.

Y quizá esa sea una de las ideas más interesantes para este Halloween: no todo lo que influye en lo que sentimos tiene que ser algo que podamos escuchar.

Fuentes científicas:

  • Scatterty y colaboradores. Frontiers in Behavioral Neuroscience, 27 de abril de 2026. DOI: 10.3389/fnbeh.2026.1729876.French y colaboradores. ProyectoHaunt, Cortex, 2009.Things That Go Bump in the Literature, revisión científica sobre factores ambientales y experiencias paranormales, 2020.

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