Maru Campos y Sheinbaum: la entrevista que le ganó el día y le complicó Chihuahua 2027

Gustavo Rivera

Gustavo Rivera

Cinco elementos

En el círculo menor, donde está el centro del universo y Dite tiene su trono, todo el que traiciona es consumido eternamente.  

Dante, Infierno, XI

El jueves por la noche, la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, relató a un periodista, palabra por palabra, una reunión privada con la Presidenta. Reproches por los agentes estadunidenses muertos en El Pinal, una acusación sin pruebas contra la dirigente nacional de Morena y una palabra altisonante atribuida a la Presidenta. Fue gran televisión. Falta saber si fue buena jugada.

Lo que buscaba es claro. Una semana antes, el exfiscal César Jáuregui había sido detenido dos veces en una tarde, por el estado y por la FGR, y su familia la acusó de traicionarlo. Al mismo tiempo, morenistas y panistas la señalaban por pactar con el gobierno federal. La entrevista respondía a ambas: nadie que discute así con Claudia Sheinbaum está pactando con ella, y quien pidió ocho veces a Jáuregui que declinara su candidatura no lo traicionó.

El primero lo logró. El segundo se le volvió en contra en 12 horas: en la mañanera del viernes, la Presidenta confirmó la tensión y añadió la frase que la gobernadora había omitido: “Ella me dijo: no fui yo, fue el exfiscal”. Campos quedó ante su partido como quien entregó a Jáuregui en privado y lo defiende en público.

Las líneas que cruzó son tres. Rompió un acuerdo de confidencialidad con la Presidenta y avisó a todo interlocutor futuro de que lo que se habla con ella puede acabar en televisión. Acusó a Ariadna Montiel de vínculos con el crimen organizado sin documento ni denuncia, y recibió la respuesta más sencilla y eficaz del repertorio: “Si tienes pruebas, preséntalas”. Y llamó fascista al gobierno federal con su exfiscal preso por traición a la patria, con lo que convirtió un caso judicial en una guerra personal.

Por eso la entrevista es escandalosa y el escándalo le sirve poco. El lingüista George Lakoff explicó que negar un marco lo refuerza: cada vez que la gobernadora dice “no hubo pacto” y “no soy traidora”, el público oye pacto y traición. Habló una hora con el vocabulario y los temas de la mañanera, a un volumen que la mañanera supera a diario.

Las consecuencias se manifiestan en tres frentes. En el caso Jáuregui, dejó sin responder la pregunta que importa: qué sabía del operativo y por qué un director de inteligencia al que pidió la renuncia en diciembre volvió a su gobierno en abril. Con la Presidenta, pasó de adversaria institucional a enemiga personal y cerró la puerta a toda mesa futura con la Federación. En su partido, convirtió la elección de Chihuahua, que según ella las encuestas dan al PAN como ganador con Marco Bonilla, en un referéndum sobre sí misma.

Desde la teoría de juegos, Campos jugó una partida de una sola ronda: maximizar el golpe de hoy sin calcular la respuesta de mañana. La política es un juego repetido, y ahí la reputación vale más que cualquier jugada: quien rompe un acuerdo gana una vez y pierde la confianza para siempre. Además, escaló frente a una rival con más recursos, más audiencia y 70% de aprobación; en esa asimetría la escalada favorece al fuerte. Lo racional para la oposición es cambiar de tablero: hablar de la despensa y de la seguridad del ciudadano, y dejar que el gobierno hable de sí mismo.

Queda una pregunta de oficio: ¿quién la acompañó en la decisión? Cuesta imaginar a un equipo de comunicación recomendando, en una noche, romper un acuerdo con la Presidenta, acusar sin pruebas y confirmar un insulto ante la cámara. Si hubo consejo, fue malo; si no lo hubo, merecía tenerlo.

El caso de El Pinal sigue abierto, con cuatro muertos y sin respuesta sobre quién autorizó la entrada de los agentes. La Presidenta respondió con tres frases y sin adjetivos; la gobernadora, con una hora de televisión y una ronda de medios a lo largo del viernes. Esa diferencia dice quién tenía el control.

Maru Campos salió de la entrevista con el titular que quería y con la elección que va a perder.