Netanyahu, muy seguro se aferraba al sillón pero en las legislativas ¡peligraba su elección!
Llegó la Flaca sonriente con su guadaña al andar: “Entre Irán y Gaza en guerra ¿cuánto más podrás durar?”
La Calaca echó sus cuentas vio temblar su autoridad entre bombas y elecciones se le escapa el poder ya.
“¡Levántate, Benjamín, que tu suerte va a cambiar! Si no te salvan los votos ¡conmigo habrás de bailar!”
Xi Jinping
Calaveritas GlobalErick Retana y Jesús Sánchez
Xi Jinping, muy confiado su IA quiso presumir “¡A los gringos venceremos nadie nos podrá seguir!”
Llegó la Flaca enojada con su guadaña y su red: “¡Ni con toda tu IA te me escapas esta vez!”
Xi y Donald competían sin descansar, pero la Muerte en su tumba ¡los puso a programar!
Xi al panteón fue a parar y la Huesuda entre risas: ¡Ni con tus robots te vas a escapar!
Vladimir Putin
Calaveritas GlobalErick Retana y Jesús Sánchez
Vladimir Putin, muy ufano presumía de su poder cuando llegó la Calaca y lo invitó a fenecer.
Con su guadaña afilada la Huesuda lo fue a buscar: “Por tus guerras en Ucrania ¡ya te vengo a sepultar!”
Putin tembló de miedo se le borró la arrogancia y la Flaca, entre sus risas, le cobró tanta desgracia.
En el panteón ya lo esperan con cempasúchil y canción mientras Ucrania pide paz y la Muerte da el panteón.
Donald Trump
Calaveritas GlobalErick Retana y Jesús Sánchez
En su segunda presidencia Trump gritaba con emoción, mas la Calaca llegó sonriente ¡a cobrarle su elección!
—¡Levántate, Donald, ya te espera el panteón!— ¡Ni con muros ni decretos te me escapas, fanfarrón!
La Huesuda, muy coqueta se apareció en Washington y entre mítines y promesa, le leyó su invitación.
—Con las intermedias cerca, hay elecciones que esperar mientras cuentas los escaños ¡yo te vengo a visitar!
María Corina Machado
Calaveritas GlobalErick Retana y Jesús Sánchez
Con el Nobel de su lado, regresó de la distancia, pero el mando tan soñado no venía en la constancia.
Ya reclama votaciones y promete libertad; sobran las proclamaciones, sin fecha ni claridad.
Delcy sigue en el gobierno y ella espera su momento, mas llegó un poder eterno sin pedir consentimiento.
La Catrina la ha llevado sin consulta popular, y en su féretro cerrado por fin manda en un lugar.
Pedro Sánchez
Calaveritas GlobalErick Retana y Jesús Sánchez
Fue buscando en La Revuelta cuatro años de duración, la sonrisa bien resuelta y el sillón de la nación.
Si la vivienda fracasa, culpa a toda la derecha, pero él se queda en la casa, con la mudanza deshecha.
La Catrina, de visita, vio su apego al decorado y le extendió una notita con desahucio programado.
Ya se fue del mundo entero sin perder la vocación; le pidió al sepulturero prolongar la concesión.
Lula da Silva
Calaverita Lula da SilvaErick Retana y Jesús Sánchez
Lula ganó otra elección sin soltar la presidencia; celebró su votación y extendió su permanencia. Con ochenta y uno a cuestas, le huye al último retiro; entre urnas, votos y fiestas, se reserva otro suspiro.
Le armó la Parca una encuesta, sin un voto de la gente; sólo tuvo una respuesta: se nos muere el presidente.
Ya lo entierran con la banda y un retrato de perfil, Bolsonaro ya demanda ser el líder de Brasil.
Javier Milei
Calaveritas GlobalErick Retana y Jesús Sánchez
Con su motosierra alzada fue cortando los salarios; no sangró la casta odiada, sino miles de operarios.
Con retiros voluntarios, presumió de buen gerente; le sobraban funcionarios, le faltaba ver la gente.
La Catrina, muy austera, se sumó a tanto recorte: sufren los argentinos que quieren su pasaporte. Terminó muy bien cortado, sin su sueldo y sin su horario; en un hoyo fue archivado, con retiro involuntario.